EL ENTRENADOR EN DEPORTES MINORITARIOS.

El técnico de cualquier disciplina deportiva que compita es parte fundamental de la planificación general de la temporada.

Es quién dirige y gestiona al equipo física, técnica, táctica y psicológicamente, en consonancia con un equipo profesional humano de trabajo técnico “staff técnico”.

Normalmente en cualquier deporte mayoritario el entrenador lleva consigo un grupo de profesionales de confianza que junto con él forman el equipo técnico.

El grupo de técnicos planifican la temporada en periodos, estos en  subperiodos, que a la vez se dividen en mesociclos y microciclos de trabajo dirigido y coordinado por el entrenador.

Elaboran los entrenamientos, los periodos de descanso y los picos donde más fuerte ha de estar el equipo debido a fases más complicadas por la dificultad y nivel del rival, así como  la periodización durante la temporada de “stages” de preparación entre otras muchas funciones determinándolo el mismo entrenador.

Cada uno tiene de su cometido: el técnico de porteros, el preparador físico, fisioterapeuta, doctor, psicólogo, etc.

Por otro lado, en los deportes minoritarios, la figura del entrenador aún es más relevante porque se ocupa de casi toda la preparación por falta de medios económicos, disponiendo de menos recursos; poco espacio  para trabajar, tiempo reducido, menos material, etc.

Debido a estas deficiencias económicas y/o  escaso  presupuesto, conlleva una reducción en el número de profesionales que forman el equipo técnico humano “staff técnico”, llegando a tener sólo una persona de confianza que ayuda en labores de entrenamiento auxiliando al técnico, entre otros muchos cometidos, dependiendo de la disciplina.

Por lo que el entrenador es el encargado también de tratar emocionalmente y psicológicamente  a todos sus jugadores, levantando el ánimo después de la derrota, calmando la euforia ante una consecución de victorias, manteniendo el orden, la disciplina y el compromiso, motivar frente a derrotas y logros  del grupo mediante charlas motivadoras, videos tácticos, “stages” de convivencia, y métodos de enseñanza en los que el jugador ha de adquirir la autonomía necesaria para tomar y seleccionar las mejores decisiones en las diferentes situaciones de juego.

El entrenador ha de tener en cuenta las características técnico-físicas del grupo para poder elaborar el sistema de juego apropiado a sus características desde el portero hasta el último jugador de la plantilla.

Cada entrenador tiene su propio estilo de juego.

En los deportes minoritarios como hemos citado anteriormente, el entrenador depende de las características de los jugadores para definir el estilo de juego ya que no se dispone de presupuesto para realizar fichajes con características del jugador tratando de equilibrar la táctica del equipo, la parte física, importante hoy día en el deporte de competición, y la técnica; dando unas consignas básicas tácticas y, a partir de aquí dejar al equipo que desarrolle su juego.

La personalidad del técnico es fundamental para saber llevar los egos y caracteres de los jugadores; tener mano derecha en algunos momentos  e izquierda en otros, dependiendo de la situación exigida para poder enmendarlo de la mejor manera sin que ocasione grandes conflictos en el grupo.

A nivel táctico, la importancia  del técnico es fundamental para definir los conceptos y el estilo de juego.

También abarca casi todos los factores psicológicos que emergen en un grupo humano de competición a nivel psicológico y emocional.

En los deportes minoritarios y/o amateurs, algunos equipos disponen de un segundo técnico encargado bien de la parte física del grupo o de preparación de los porteros, así como de la estadística del en el juego del equipo.

Dirige a  sus jugadores formados en el club desde categorías inferiores, no habiendo fichajes por motivos ya sean económicos o por filosofía del club, el entrenador basa su juego en función de las características físico-técnicas de los jugadores trabajados durante años creando un estilo y manera de jugar adaptándolos a la filosofía de juego creado.

Por lo tanto,  el número de profesionales queda bastante reducido en comparación con deportes como el futbol, baloncesto, balonmano; los cuales disponen de más atención profesional para mejorar el rendimiento en todos sus aspectos perfeccionando muchos campos en el estudio de la fisiología, anatomía y bioquímica.

Si se le da bien los lanzamientos a distancia, se pueden elaborar defensas zonales, si además los jugadores son rápidos se pueden trabajar defensas zonales mixtas para poder salir también al contrataque, si por el contrario, el equipo tiene un portero flojo se haría una defensa individual evitando lanzamientos que sorprendan.

La disciplina táctica es muy importante para determinados partidos en los que el rival es de parecido o mejor nivel que nosotros ya que si no hay un riguroso juego táctico tanto en defensa como en ataque puede ser un desastre a la hora de afrontar el partido.

En conclusión, el entrenador abarca casi todos los factores psicológicos que emergen en un grupo humano de competición a nivel psicológico y emocional.

Decir que es mucho más complicado dirigir y entrenar a un equipo de un deporte minoritario en el que el entrenador realiza todas las facetas que en un deporte, dotado de recursos, donde cada profesional del equipo táctico se encarga de su especialidad sea fisioterapeuta, psicólogo, entrenador de porteros, médico, preparador físico, etc.

TEXTO: KIKE GARCÍA LIROLA – Director Técnico Waterpolo Godella