LA CLASIFICACIÓN DE LOS DEPORTES

El estudio de una disciplina se antecede por la clasificación de los elementos que conforman esta disciplina, por ello el estudio de los animales y los vegetales disponen de una clasificación taxonómica.

De igual manera, el estudio de la práctica deportiva viene anticipada por el análisis y clasificación de todos los deportes.

Este tipo de clasificaciones siempre son muy adecuadas para el análisis y comprensión de aquello que se pretende estudiar, pudiendo comparar los aspectos semejantes y diferenciales, en función de la rama de la clasificación en la que queden enmarcados.

Volviendo al ejemplo de animales, siempre encontraremos más semejanzas entre un perro y un gato que entre un perro y un pulpo, por ello, la diferenciación taxonómica entre ellos es menor y, dentro del esquema o el organigrama entre ambos, se encuentran más próximos los perros y los gatos que los pulpos.

De forma exactamente igual, se establecen diferentes métodos para la clasificación de los deportes, pudiendo, de esta manera analizar sus normas y las características necesarias para su práctica.

Creo que todos estaremos de acuerdo cuando comparemos y encontremos grandes semejanzas entre el tenis y el padel, dos deportes muy semejantes entre sí (más aún cuando el padel se considera una derivación de la práctica del tenis), pero también podremos comparar el tenis con el balonmano y darnos cuenta que pueden seguir existiendo semejanzas, pero existen evidentes diferencias que  nos hacen ver a estos deportes de forma completamente diferente.

La clasificación de los deportes ha sido objeto de una amplia bibliografía, entre otros muchos, hemos consultado la clasificación de Bouet (1968) en la que se ponen de manifiesto ciertos aspectos diferenciales entre los diferentes deportes.

Deportes de combate (con/sin implemento)

Deportes de pelota (colectivos/individuales)

Deportes atléticos (medición objetiva/subjetiva)

Deporte en la naturaleza

Deportes mecánicos

Por su parte, la clasificación de los deportes, según Durand (1968) estableció la diferenciación en los siguientes grupos: deportes individuales, deportes de equipo, deportes de combate y deportes en la naturaleza.

Con posterioridad Len Almond (1986) presentó su propia clasificación, la cual agrupaba los juegos en función de ciertas características comunes:

juegos deportivos de blanco o diana:  Golf, bolos, croquet

Juegos deportivos de campo y bate:   Baseball, criquet, softball

Juegos deportivos de cancha dividida:   Tenis, volleyball, badmintón

Juegos deportivos de muro o pared: Frontón, squash

Juegos deportivos de invasión: Fútbol, waterpolo, hockey

Matveiev (1975), quién propone una distinción de deportes según  deportes acíclicos, deportes con predominio de resistencia, deportes de equipo, deportes de combate, deportes complejos.Existen otros muchos sistemas propuestos de clasificación, los cuales no expondremos por no alargarnos en una dirección que no es la que proponemos, autores tales como:

Paralebás (1988) realiza una división basada en la motricidad de cada uno de los deportes.

Blázquez y Hernández (1984) realizan una clasificación compleja a partir de una primera subdivisión entre deportes individuales, deportes cooperativos, deportes competitivos, deportes cooperativos-competitivos.

García Ferrando (1990) realiza una división basada en componente de abstracción del desarrollo del deporte.[1]

Todos los sistemas de clasificación que hemos observado enfatizan una característica sobre otras, siendo la que utilizan como sistema o proceso de clasificación.

Los procesos de clasificación que hemos analizado, consideramos que obedecen más a sistemas de agrupamiento, en virtud de características comunes, que a sistemas de clasificación orgánica, en virtud de sus componentes raíces.

Bajo nuestro criterio, consideramos que una acertada clasificación de los deportes se podría basar en la prevalencia inicial del objeto del juego, concretamente si nos encontramos ante un juego en el que la base de la competición sea la competencia propia o contra terceros.

Evidentemente, el deporte es competencia y competitividad (quedaría para otros análisis discernir si el deporte es, de manera obligatoria, competitivo o puede ser cooperativo), pero el desarrollo de esta competitividad se puede realizar de forma directa, enfrentada al contrario o de forma paralela, sin enfrentamiento directo.

Lo que podríamos diferenciar entre deportes competitivos y comparativos; esta diferenciación no supone que exista enfrentamiento (físico o mental) o no entre participantes, puesto que la competición entre ellos siempre existe, sino el hecho que esa confrontación sea directa.

Entendamos que en un deporte como el fútbol, un equipo compite directamente contra el otro, mientras que en salto de altura no, cada contrincante compite contra sí mismo; evidentemente en deportes que denominamos comparativos (no competitivos), influirán aspectos psicológicos entre rivales (más aún en deportes de carrera), pero aspectos como la fuerza, la inteligencia, la técnica y la psicología no se aplican sobre el rival, sino sobre uno mismo.

El aspecto fundamental de deportes comparativos sería la comparación de las mediciones deportivas obtenidas.

La clasificación de los deportes que proponemos se origina en la función del juego, pudiendo distinguir dos grandes grupos de deportes; DEPOTES COMPETITIVOS / DEPORTES COMPARATIVOS.

Considerando los competitivos como aquellos deportes en los que la lucha es mediante confrontación directa con el rival, mientras que en los deportes comparativos, la confrontación nunca es directa, sino lucha personal, por mejorar respecto los demás.

 

Dentro de los DEPORTES COMPETITIVOS, distinguiremos la regla básica del juego, pudiendo caracterizar:

-DEPORTES DE ENFRENTAMIENTO, con diferentes normas:

CONTACTO (boxeo, artes marciales)

DISTANCIA (tenis, frontón, volley, ping pong)

-DEPORTES DE ESTRATEGIA, con diferentes especialidades o habilidades:

PIE: (fútbol, fútbol sala)

MANO: (balonmano, baloncesto)

AGUA: (waterpolo)

 

Dentro de los DEPORTES COMPARATIVOS, estableceremos la diferenciación al respecto de la regla del juego que puede proponer:

-MEDICIÓN OBJETIVA

PRECISIÓN (dardos, bolos, tiro con arco)

POTENCIA, medida en función de las especialidades de:

  • TIEMPO (carreras en general de ciclismo, atletismo, natación)
  • ESPACIO (salto de altura, longitud, lanzamiento de martillo, peso o disco)

-MEDICIÓN SUBJETIVA (gimnasia artística, rítmica, natación sincronizada)

 

 

Hemos considerado oportuno llevar a cabo esta descomposición en la clasificación de los deportes, puesto que entendemos que los deportes quedan clasificados y agrupados en función de las semejanzas y las diferencias de las capacidades que deben presentar los deportistas participantes.

Si realizamos un mero enunciado de estas capacidades, podrían quedar resumidas en cuatro grandes grupos:

FUERZA: la que aglutinaría destrezas tales como la velocidad, potencia, resistencia.

CREATIVIDAD: incluyendo todas las capacidades de abstracción mental para desarrollar un juego en concreto o todos en general.

HABILIDAD: considerada como la destreza en el manejo de las extremidades, manos, pies, dedos, incluso colocación del cuerpo; para lo cual influye el desarrollo de la psicomotricidad, fina y gruesa, del deportista, psicomotricidad motora.

DISCIPLINA: definida como capacidad para asumir unas normas, unas circunstancias, mantener un criterio en el desarrollo de una tarea, capacidad de trabajo en equipo.

No pretendemos desarrollar cada uno de estos aspectos, toda vez que no es el objeto de nuestro artículo, aunque sí consideramos su enunciado para poder marcar las pautas y el criterio de la clasificación que hemos presentado.

Si volvemos al cuadro de clasificación que hemos propuesto, podremos ver que, de forma intuitiva (a falta de una confirmación en más profundos análisis), entendemos que el deportista que juegue al fútbol deberá presentar un cuadro de capacidades más similar al que presente un deportista de baloncesto que otro que se dedique al atletismo.

De igual manera, el cuadro de capacidades de un atleta podrá ser más similar al de un gimnasta que al de un jugador de tenis.

Pero, esta distinción puede llamar más la atención en deportes específicos de agua, como son la natación, el waterpolo, saltos y sincronizada, los cuales podríamos pensar que se pueden llegar a parecer entre sí, cuando, en realidad, el cuadro de clasificación nos muestra como cada uno de ellos pertenece a una familia completamente diferente, por lo que las aptitudes deberán ser completamente diferentes, siendo que sólo se asemejan en el medio donde se desarrollan (lo cual también les otorga características comunes, sobretodo de resistencia física).

En posteriores artículos trataremos de exponer las competencias que deben mostrar los diferentes deportistas según la disciplina que practiquen, de una forma más específica.

Pero, como conclusión a lo expuesto, simplemente hemos tratado de ofrecer un cuadro de clasificación de los deportes, según el cual hemos pretendido exponer, de forma esquemática, las semejanzas y diferencias entre todos ellos.

 

[1] Para mayor información recomendamos el estudio Concepto, características, orientaciones y clasificaciones del deporte actual, Robles J;Abad MT, Giménez FJ (2009) www.efdeportes.com