LAS LESIONES EN EL DEPORTE

Vamos a tratar de facilitaros unos puntos de referencia para vuestros hijos en temas del cuidado del cuerpo y de su preparación en caso de lesiones, para que en el futuro, más allá de si logran competir a nivel profesional, hagan del deporte un hábito que todos deberíamos tener en nuestra vida adulta, debido a los grandes beneficios derivados de ello y además puedan actuar ante las lesiones, algo muy habitual en la práctica deportiva.

Muchos expertos nos hablan repetidamente de los beneficios del deporte y de la actividad física para nuestros hijos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) hacer deporte en las edades de crecimiento, en las que se encuentran nuestros hijos, permite desarrollar entre otras cosas un aparato locomotor (huesos, músculos y articulaciones) sano, un sistema cardiovascular (corazón y pulmones) sano, les ayuda a aprender a controlar el sistema neuromuscular (coordinación y control de los movimientos) y también a mantener un peso corporal saludable, por lo que es evidente que ello influye en nuestros hijos, y asegura que en el futuro ese hábito les ayudará a tener una calidad de vida mayor.

Aún así, no podemos obviar algunas consecuencias de hacer deporte como son las lesiones. En este artículo voy a repasar aspectos que considero esenciales para enfrentarse a ellas de una manera tranquila y razonable, ya que hay que tener claro que forman parte del deporte y a veces, en la mayoría de casos, surgen por exponer al cuerpo a excesos no recomendados. Es decir, cuando nuestro hijo se lesiona, es porque seguramente hay algún factor que ha “ayudado” a ello. Ante eso, mucha calma, y ponerse en manos de profesionales, ya que es la mejor solución para recuperarse cuanto antes.

Quiero dejar claro, en primer lugar, que este artículo no está redactado para profesionales de la salud, ya que lo que pretende únicamente es informar a los padres de los niños que practican deporte, de forma muy básica, de aspectos relacionados con las lesiones.

Existen muchas lesiones, y muchas clasificaciones según los deportes y según la parte lesionada, pero voy a tratar de hacerlo práctico. Para que os hagáis una idea sencilla, el cuerpo de nuestros hijos deportistas lo podemos componer de huesos, músculos y articulaciones. Cada una de estas partes se puede lesionar, bien de manera fortuita por un choque o bien debido al entrenamiento diario. Si la lesión es en un hueso hablamos de fractura o de fisura. Si lo que se nos lesiona es un músculo hablaremos de sobrecarga (el músculo no “se rompe”) o de rotura (fibrilar si es parcial o muscular si ya es algo más importante). Por último, si la lesión es en alguna articulación (Hombro, codo, muñeca, cadera, rodilla, tobillo) hablaremos de esguinces de grados I, II y III (según gravedad) si es en ligamento o por otro lado, inflamación si es algo más general de la articulación.

¿Qué podemos hacer ante una situación así? Lo primero, debemos guiarnos por cómo se ha hecho la lesión el jugador, que en el caso de nosotros, como gente experta en el tema, nos ayuda a intuir el diagnóstico, aunque como siempre, son los médicos los que confirman mediante su experiencia o las pruebas realizadas, el diagnóstico exacto de cada lesión. A continuación, las sensaciones del jugador en forma de dolor, gritos o bloqueo donde se ha producido la lesión nos pueden orientar de la gravedad y si llevarlo rápidamente a un hospital para dejarlo en manos de profesionales.

Como lesiones graves podemos destacar los golpes directos en alguna parte del cuerpo o los malos gestos deportivos que llevan a un sonido tipo “crac”. En ambos casos, hemos de actuar con rapidez y sobretodo acudir rápidamente a algún especialista o llamarlo para que nos tranquilice u oriente. Como recomendación, no mover la zona lesionada sobretodo si no estamos seguros de lo que ha sucedido. Así evitaremos complicar los primeros auxilios a recibir por el jugador.

En el resto de casos, tipo esguinces, tirones o golpes, podemos tener un tratamiento más inmediato en el campo, y con unas pocas nociones podemos ayudar a la pronta recuperación. La bolsa de hielo es una herramienta fundamental para aplacar los primeros pasos de la inflamación. Aplicar el hielo en la zona afectada en el mismo momento de la lesión puede ayudarnos a una mejor recuperación posterior. Además, hemos de tratar de mover la zona afectada lo menos posible para evitar daños mayores, y por supuesto, no reanudar la práctica deportiva, para evitar una mayor lesión. Una vez vemos que no es nada grave, acudir a un especialista nos ayudará a conocer el alcance exacto de la lesión y a empezar el tratamiento, que a buen seguro en las primeras 24/48 horas consistirá en elevar la zona afectada para favorecer la reabsorción de la inflamación, ponerse hielo, hacer reposo, vendar la zona afectada para comprimir la zona y seguir las pautas del médico en cuanto a la ingesta de antiinflamatorios.

¿Por qué se producen estas lesiones? Hay muchas causas y la casualidad a veces aparece, pero si utilizamos una mala técnica, entrenamos demasiado, descansamos poco o utilizamos un calzado inadecuado podemos encontrarnos que estas lesiones se producirán de una manera frecuente. Ante esto, podemos prevenir las situaciones desagradables de las mismas con un poco de planificación y conocimiento del deporte que practican nuestros hijos. Un buen entrenador formador es fundamental para que controle los aspectos relativos a la técnica, por lo que a la hora de apuntar a vuestros hijos, fijaos en qué entrenador será el que les enseñe el deporte. Por otro lado, y en lo que a vosotros os afecta, haced lo posible por que se alimente bien, descanse las horas recomendadas y lleven una indumentaria en condiciones.

Estos consejos os ayudarán a afrontar mejor estas situaciones inevitables que son las lesiones. A buen seguro que la próxima vez que vuestro hijo se lesione, sabréis un poco más sobre qué hacer y cómo prevenirlo. Muchas gracias por perder vuestro tiempo en querer aprender.

texto: KIKO BERROCAL

Diplomado en Fisioterapia. Licenciado en CAFD y Graduado en Magisterio. Coordinador fútbol sala Levante UD-CDDominicos.

Exjugador profesional de fútbol sala, (Levante FS, Azkar Lugo, Armiñana Valencia y Playas de Castellón).

Foto: MAR SORIA