PADRES… UN EJEMPLO A SEGUIR !!!

En el deporte base, el jugador de un equipo no es un individuo, ES UN BINOMIO, formado por padre e hijo.

Si cada niño tiene su entrenador en el equipo al que pertenece o en la disciplina que practica, debemos ser conscientes que, de igual manera, este niño tiene su “coacher”, preparador personal, psicólogo y representante en su padre.

Una figura que tiene más relevancia en el desarrollo deportivo y, evidentemente, personal del que muchas veces podemos imaginar.

El padre llega a tener tanta influencia en el ámbito deportivo del menor que puede condicionar su actitud ante la práctica del deporte, su actitud ante los compañeros, ante el entrenador e incluso ante jueces, árbitros y público.

Por ello, debemos ser conscientes de cual es esta influencia, verificar su idoneidad y, cada uno desde su ámbito tratar de conseguir que el padre sea un puntal de referencia para el menor, tratando de establecer criterios comunes de crecimiento, dentro del club, del equipo y en el entorno personal de cada uno de los jugadores.

Bajo la perspectiva de un padre, quedará bajo su criterio el considerar si los valores que está transmitiendo a su hijo en el ámbito deportivo son aquellos que quiere que su hijo entienda como correctos y crezca con ellos.

Frases muy repetidas, sobre todo en fútbol, tales como “sigue tu solo…”, “pégale una patada…” son instrucciones que un padre da a su hijo y que, posiblemente, una vez las analice en la tranquilidad de su casa no se sienta orgulloso de ellas (lo contrario me preocuparía).

Pero, posiblemente, el padre debería reflexionar, con anterioridad al próximo evento deportivo, sobre la idoneidad de estas actitudes e “imputs” que recibe su hijo de su referente paterno.

El padre debería ser un ejemplo de serenidad, de paciencia, de constancia, de trabajo e incluso, porque negarlo, de amor.

El padre debe garantizar los derechos de su hijo, analizando si la práctica deportiva, la pertenencia a un equipo o su evolución como deportista y como persona evolucionan dentro del camino esperado.

Pero, nunca podré entender que un padre pretenda hacer prevalecer los derechos de su hijo respecto los de los otros niños (compañeros o rivales), los que también tienen los mismos derechos y obligaciones.

Pero todo lo anteriormente descrito no deja de ser una mera opinión personal.

 

Texto: masqueuno

Foto: Mar Soria

 

Como observación general para todo el artículo, nos hemos referido a los padres como una generalización del conjunto padres, madres e incluso familias, siendo que nos hemos referido a la figura del padre por una mera cuestión estadística.